La transición de la atención pediátrica a los servicios para personas adultas requiere un proceso coordinado y multidisciplinario que evite interrupciones en el tratamiento.
Un modelo estructurado de transición favorece la adherencia médica, reduce hospitalizaciones y contribuye a mejorar la calidad de vida de las y los pacientes.
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) destacó la importancia de fortalecer la continuidad de los cuidados paliativos en adolescentes y personas adultas jóvenes con cáncer, particularmente durante su transición de los servicios pediátricos a la atención médica en la edad adulta, una etapa fundamental para garantizar el seguimiento de sus tratamientos y preservar su calidad de vida.
Durante la sesión 206 del Grupo de Trabajo para la Atención de Pacientes Pediátricos bajo Tratamiento Oncológico, el titular de la Coordinación de Oncología, Donación y Trasplantes del IMSS, doctor Enrique López Aguilar, subrayó los desafíos que enfrentan las personas diagnosticadas con cáncer entre los 15 y 39 años, conocidas como pacientes AYA, quienes presentan necesidades médicas, psicológicas, sociales y emocionales específicas.
Expuso que este grupo de pacientes enfrenta condiciones de especial vulnerabilidad debido a los cambios propios de su etapa de desarrollo, por lo que requiere una atención integral que considere tanto la evolución de la enfermedad como sus necesidades personales y familiares.
Informó que cerca del 90 por ciento de las y los adolescentes y personas adultas jóvenes con cáncer reporta síntomas que generan sufrimiento o angustia durante su tratamiento, mientras que quienes sobreviven a la enfermedad pueden continuar enfrentando necesidades físicas y psicosociales.
En este contexto, el oncólogo del IMSS señaló que los cuidados paliativos no se limitan a la atención al final de la vida, sino que tienen como propósito prevenir y aliviar el sufrimiento físico, psicológico, social y espiritual de las personas con enfermedades graves, así como brindar acompañamiento a sus familias.
Destacó la transición de la atención pediátrica a los servicios para la edad adulta, proceso que debe desarrollarse de manera planificada, coordinada y multidisciplinaria, con el objetivo de evitar interrupciones en los cuidados y asegurar un seguimiento acorde con la edad y las condiciones de cada paciente.
López Aguilar resaltó la importancia de incorporar tempranamente los cuidados paliativos pediátricos y establecer mecanismos de coordinación con los servicios para personas adultas, a fin de facilitar la continuidad de la atención y favorecer la participación de pacientes en las decisiones relacionadas con su salud.
Como parte de este enfoque, abordó la importancia de la planificación anticipada de la atención médica, una herramienta que permite conocer, documentar y respetar las preferencias de pacientes AYA respecto a los tratamientos que desean recibir, el lugar donde prefieren la atención y las intervenciones médicas que consideran adecuadas.
Además, resaltó la importancia de involucrar a las familias y fortalecer la comunicación entre pacientes y equipos médicos, con el propósito de brindar una atención que contemple no solamente los aspectos clínicos, sino también el bienestar emocional y las decisiones personales.
A esta reunión virtual de trabajo asistieron por parte del IMSS, titulares de coordinaciones, de unidades médicas, directoras y directores de hospitales, titulares de las Jefaturas de Servicios de Prestaciones Médicas y autoridades de las Oficinas de Representación de Aguascalientes, Baja California, Ciudad de México, Chihuahua, Estado de México, Guanajuato, Jalisco, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Tamaulipas, Veracruz y Yucatán.
Y en representación de las madres y los padres de pacientes pediátricos oncológicos, estuvieron las señoras Dulce, Mary, Aida, Alejandra, Leticia, Leydi, Liliana, María, Mariela, Martha, Mildred y Raquel; así como los señores Mario y Luis.

