Carbohidratos simples. Se encuentran en azúcares refinadas, miel, mermeladas, jaleas, golosinas, leche, hortalizas y frutas. Aportan calorías y poco valor nutritivo, además aumento fácil de peso, por lo que su consumo debe ser moderado.
Carbohidratos complejos. Se encuentran en cereales, legumbres, harinas, pan, pastas, arroz, papa, elote, camote, tortillas y todos los derivados de los granos.