Procedimiento

1. Coloque la harina en una palangana grande, agregue el agua necesaria para formar una masa similar a la del pan. Una vez obtenida esta pasta, déjela en la misma bandeja, cúbrala de agua y déjela reposar 5 o 6 hrs. Si se amasa en la noche, déjelo reposar hasta la mañana siguiente.

2. Después del reposo, lave la masa como si se estuviera amasando. Cuando el agua se convierta en blanca, tire el agua y agregue agua limpia, repita el mismo procedimiento hasta que el agua quede limpia. Vuelva a cubrir la masa con agua limpia y deje reposar durante 1 o 2 hrs., hasta que tome consistencia. Tenga cuidado de no tirar trozos de gluten cuando lave la masa, esto mermaría mucho el producto final.